¿Qué es un Mail Club? Cartas, arte y pequeñas sorpresas en tu buzón.

¿Qué es un Mail Club? Cartas, arte y pequeñas sorpresas en tu buzón.

¿Cuándo fue la última vez que abriste el buzón y encontraste algo que realmente te hiciera ilusión?
No una factura. No publicidad. Ni siquiera ese paquete que sabías perfectamente que iba a llegar. Una carta de verdad. Algo preparado por una persona, enviado hasta tu casa y que quizá llevabas varias semanas esperando.
Puede parecer algo pequeño, pero en un mundo en el que estamos acostumbrados a que prácticamente todo sea inmediato, hay algo especial en volver a esperar una carta.
Y precisamente alrededor de esa idea nacen los Mail Clubs.

Entonces… ¿qué es un Mail Club?

Un Mail Club es, en esencia, una especie de club por correspondencia.
Normalmente, un artista o creador prepara cada cierto tiempo una pequeña colección de cartas, ilustraciones, pegatinas, postales u otros objetos que después envía por correo a las personas que forman parte del club.
Pero no existe una única forma de crear un Mail Club.
Algunos funcionan mediante una suscripción mensual, mientras que otros lo hacen por temporadas o ediciones independientes. Algunos están centrados principalmente en papelería y arte; otros incluyen pequeñas actividades, objetos coleccionables o incluso historias que continúan con cada nueva carta.
Cada artista acaba convirtiéndolo en algo completamente suyo. Y creo que ahí está parte de su encanto.

El placer de volver a esperar una carta

Vivimos acostumbrados a recibirlo todo inmediatamente.

Enviamos un mensaje y llega en segundos. Podemos ver cientos de imágenes en una tarde, saltar de una publicación a otra y comprar prácticamente cualquier cosa con un par de clics.

Y quizá precisamente por eso recibir algo físico se siente diferente.

Una carta te obliga a esperar.

Alguien ha tenido que imaginar lo que contiene, dibujarlo, escribirlo, imprimirlo, preparar el sobre y enviarlo. Después, ese pequeño pedacito de su mundo ha viajado kilómetros hasta terminar en tu buzón.
Y durante unos minutos puedes sentarte, abrirlo y descubrirlo poco a poco.
Creo que los Mail Clubs recuperan un poquito esa sensación que teníamos cuando éramos pequeños y encontrábamos algo especial donde no lo esperábamos. La emoción de coleccionar pequeños tesoros, guardar una carta bonita en un cajón o pegar una pegatina en nuestro cuaderno favorito.
Son una pequeña excusa para detenernos.

¿Qué puedes encontrar dentro de un Mail Club?

Depende completamente del creador.
Una edición puede incluir cartas, ilustraciones, pegatinas, postales, papelería, pequeños proyectos DIY, objetos coleccionables o sorpresas creadas exclusivamente para los miembros del club.

También puede existir una temática diferente para cada envío o incluso una historia que vaya creciendo poco a poco con cada nueva edición.
Y no siempre tienes que saber exactamente qué vas a recibir.
A veces parte de la magia está precisamente ahí: en encontrar un sobre en el buzón y descubrir qué hay dentro.

¿Es lo mismo que comprar algo en una tienda?

No exactamente.
Cuando entras en una tienda y compras una ilustración, sabes qué ilustración has elegido y qué paquete llegará a casa.
En un Mail Club, además de los objetos que recibes, también formas parte de la experiencia.

Está la espera. La temática de cada edición. Abrir el sobre. Descubrir las pequeñas piezas que contiene. Guardarlas, utilizarlas o ir coleccionándolas con el tiempo.
Y, en algunos clubs, la experiencia empieza incluso antes de que la carta llegue al buzón.

A través de las redes sociales, Patreon u otras comunidades del artista, los miembros pueden participar en el proceso creativo: votar entre diferentes diseños, elegir temáticas, decidir algunas de las recompensas de próximas ediciones o ver pequeños adelantos de lo que se está preparando.

De esta forma, no solo recibes el resultado final, sino que puedes acompañar al artista mientras la siguiente carta va tomando forma.

Y hay otra parte que para mí también es muy importante: Formar parte de uno es también una manera de apoyar su trabajo y permitir que sigan dedicando tiempo a crear nuevos dibujos, historias y pequeños mundos.

De una carta a todo un mundo

Quizá esta sea precisamente la parte que más me gusta de los Mail Clubs.
Una carta puede ser simplemente una carta.
Pero también puede convertirse en una puerta.
Hace un tiempo empecé a preguntarme qué ocurriría si las criaturas, ilustraciones y pequeñas historias que llevo años creando pertenecieran realmente al mismo lugar.
¿Qué pasaría si, en algún lugar, existiera un bosque misterioso desde el que de vez en cuando se mandaran cartas?
Así empezó a tomar forma mi propio Mail Club: Cartas desde el Bosque.
Al principio era una idea relativamente sencilla: crear pequeños sobres llenos de ilustraciones, pegatinas y cosas bonitas relacionadas con la naturaleza y la fantasía.
Pero, como suele ocurrirme con estas cosas, el bosque empezó a crecer.
Aparecieron lugares, Criaturas, Historias, Rincones inexplorados.
Y, en algún momento entre todo aquello, apareció también una misteriosa sociedad conocida como The Kestrel Society.

Así que Cartas desde el Bosque terminó convirtiéndose en algo un poquito diferente.
Pero creo que esa historia merece su propio artículo.

Te dejo aquí el link del blog donde cuento un poquito mas sobre este mail club tan especial:

¡Nos vemos en la siguiente aventura!

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